Financiamiento de la Inmunización: una guía de recursos para promotores, formuladores de políticas y directores de programas
Menú

Fuentes nacionales de financiamiento público

Reseña 5

Puntos clave

  • A medida que los países dejan de recibir financiamiento de los donantes, las fuentes nacionales de financiamiento público, como los ingresos generales, tienen mayor posibilidad de estar regidas por los controles presupuestarios existentes, integrados en el esquema de financiamiento de la salud y reconocidos como la base financiera para la cobertura universal de salud, que tiene al financiamiento de la inmunización como un componente integral.
  • Mecanismos como las asignaciones de fondos para la salud o los fondos fiduciarios, cuando existen, probablemente desempeñen solo un rol de apoyo en la financiación de la inmunización. No garantizan una financiación aditiva y pueden agregar complejidad.
  • La promoción presupuestaria oportuna puede ayudar a asegurar que los ingresos generales se asignen a las prioridades de salud. En países donde la financiación pública o los sistemas de gestión financiera y el flujo de fondos son irregulares, la ayuda de fuentes como la Iniciativa para la Independencia Vacunal puede aliviar los desafíos financieros.

El sistema de finanzas públicas de un país representa el pilar financiero para cumplir con los compromisos nacionales en materia de salud. A nivel mundial, los gobiernos utilizan los ingresos generales y fuentes públicas adicionales y complementarias para financiar el movimiento hacia la cobertura universal de salud (CUS) y los servicios de inmunización esenciales para alcanzar los objetivos de la CUS. Conforme los países asuman un rol más importante en la financiación de sus programas de inmunización y dejen de recibir el apoyo de Gavi y de otros donantes (véase la Reseña 9), las fuentes nacionales de financiamiento público desempeñarán un papel cada vez más relevante para superar la brecha (véase la Reseña 2).

Un análisis de los planes integrales multianuales (cMYP, por su sigla en inglés) para la inmunización en 40 países de Gavi entre 2008 y 2011 reveló que el gasto público de todas las fuentes cubrió 67% del total de los costos de la vacunación de rutina y 76% de los costos compartidos de la prestación de servicios en el año de referencia. Análisis más recientes con datos del sistema de cuentas de salud de seis países de ingresos bajos y medios confirmaron que, en promedio, los gobiernos financiaban más del 50% de los costos de la inmunización y que la mayor parte del financiamiento se canalizaba a través de organismos gubernamentales y se gastaba en el nivel de atención primaria de la salud.

Esta reseña explora el papel de las fuentes nacionales de financiamiento público en los programas de inmunización. (Las fuentes de ingresos externos para la inmunización se abordan en las Reseñas 9 y 10.)

Financiamiento nacional para la salud

La financiación nacional para la salud puede provenir de fuentes públicas o privadas. Las fuentes públicas incluyen los ingresos generales recaudados a través de impuestos de base amplia a nivel nacional o subnacional y contribuciones del seguro público. Estos pueden complementarse con recursos externos “presupuestados” que fluyen a través de los sistemas públicos contables. Las fuentes privadas suelen incluir primas de seguros de salud privadas (voluntarias) y tarifas formales o informales pagadas por usuarios en el punto de servicio (véase la Reseña 8.) Las fuentes nacionales de ingresos públicos para los programas de salud que fluyen a través de los sistemas gubernamentales se agrupan y redistribuyen de manera más efectiva para lograr la equidad y la protección financiera.

Conforme los países asuman un rol más importante en la financiación de sus programas de inmunización y dejen de recibir el apoyo de Gavi y de otros donantes, las fuentes nacionales de financiamiento público desempeñarán un papel cada vez más relevante para superar la brecha.

Ingresos generales

Los ingresos generales incluyen el dinero que los gobiernos recaudan a través de los impuestos a la renta personal, a las rentas y utilidades corporativas, al valor agregado y las ventas, los derechos de aduana e importaciones, los impuestos a la propiedad y herencia, a las nóminas, y a los beneficios de la venta de recursos naturales. Estas fuentes suelen agruparse en un fondo consolidado y asignado para solventar los gastos públicos a través de ciclos de planificación y presupuesto regulares (véase la Reseña 17.) Debido a que estos recursos se combinan en un solo fondo, los ingresos generales suelen ser más eficientes en términos de redistribución y asignación que otros recursos nacionales no agrupados de esta manera.

El monto de los ingresos generales recaudados depende de la amplitud de la base imponible del país y de la eficacia y cumplimiento de la recaudación de impuestos, ambos, factores ajenos al control del sector de la salud. Sin embargo, los ingresos generales asignados a la salud están determinados, en parte, por el proceso presupuestario y cómo el gobierno establece las prioridades durante la formulación del presupuesto.

La participación de los ingresos generales canalizados en los diversos componentes de un programa nacional de inmunización depende de la asignación y estructura del presupuesto, de la cantidad que se destine al sector de la salud en general y de cómo se asignan los montos para la inmunización dentro de ese grupo de fondos. La mayoría de los países de ingresos bajos y medios buscan la transparencia en las asignaciones para la adquisición de vacunas a través de una partida presupuestaria específica. Una evaluación basada en datos del año 2000 a 2006 evidenció que, en 2006, 166 países reportaron que tenían una partida para la vacunación en el presupuesto nacional de salud. Ese mismo año, el 98% de los países africanos informaron que su gobierno tenía una partida presupuestaria específica para las vacunas. Sin embargo, la existencia de una partida presupuestaria o plan estratégico para la inmunización no garantizan que los servicios de inmunización sean financiados, protegidos o administrados de manera responsable.

Contribuciones del seguro social

Algunos países dependen de los impuestos asignados a la nómina o de otros mecanismos para generar ingresos destinados al sistema de salud. Es importante que las contribuciones a la seguridad social se asignen de manera eficaz, eficiente y equitativa teniendo en cuenta las prioridades de salud, entre ellas, la inmunización. En algunos países, el sistema del seguro social de salud se centra en la atención curativa, lo que puede disminuir la prioridad de la inmunización (véase la Reseña 2.) Si un país tiene un mecanismo de contribución no universal, como un esquemade “adhesión” que incluya la inmunización en su paquete de beneficios, debe asegurar la financiación de la inmunización para las personas que no tienen cobertura.

Otras fuentes de ingresos nacionales

Las restricciones presupuestarias en el sector de la salud han llevado a discusiones sobre formas alternativas de generar ingresos nacionales para los programas de inmunización, una vía política usualmente fuera del poder de decisión directo del ministerio de salud. Estos mecanismos incluyen a los fondos fiduciarios nacionales (que pueden combinar fondos públicos y externos) y otras asignaciones, entre ellas, las loterías (véanse las Reseñas 6 y 7.) Pocos países han establecido fondos fiduciarios y asignaciones para la financiación de la inmunización y deberían considerar cuidadosamente las ventajas y desventajas de estos mecanismos antes de adoptarlos. Por ejemplo, una asignación de fondos podría no proporcionar más dinero en el largo plazo si ocasiona recortes en otras partidas del presupuesto de salud. Los fondos fiduciarios pueden ser onerosos para crear y administrar y, una vez establecidos, puede que financien solo en parte las prioridades de la inmunización.

Crecimiento económico y nuevas fuentes fiscales para la salud

A medida que las economías crecen, los gobiernos pueden captar una mayor proporción del aumento de la producción económica en forma de ingresos, como se muestra en la siguiente figura. La dependencia de los pagos directos de los pacientes suele disminuir con el aumento del nivel de ingreso nacional, a la vez que se amplía el acceso general a los servicios financiados con fondos públicos.

Aun cuando sus economías maduren, la mayoría de los países de ingresos bajos y medios seguirán contando con recursos limitados para la salud. En primer lugar, el crecimiento económico puede servir de señal para que los donantes retiren la financiación, lo que obliga a los países a asumiruna mayor carga financiera para apoyar la salud. Segundo, los países requieren tiempo para ampliar y fortalecer sus sistemas tributarios. Tercero, los procesos de asignación presupuestaria del gobierno están desligados de la política y la planificación en muchos países, por lo que incluso cuando la salud es una prioridad establecida, las asignaciones presupuestarias no suelen reflejarla. Por último, el espacio fiscal para la salud puede verse limitado aún más por las ineficiencias, la capacidad limitada del sistema para absorber y gastar fondos, la corrupción y la desviación o mal uso de los fondos.

Ingresos gubernamentales como un porcentaje del PIB

Efectos en el financiamiento de la inmunización

Aun cuando los recursos públicos nacionales o los sistemas a través de los cuales fluyen estén restringidos, representan la mejor opción pues están regidos por controles presupuestarios generales, están integrados en el esquema de financiamiento de la salud y se usan con flexibilidad para satisfacer las necesidades del programa de inmunización. Las fuentes públicas nacionales, especialmente los ingresos generales, suelen ser más previsibles, equitativas, eficientes y sostenibles que otras fuentes de ingresos. La promoción oportuna y coordinada del presupuesto puede desempeñar un rol importante en la mejora del nivel, la priorización y la estabilidad de los flujos generales de ingresos para la salud, entre ellos, la inmunización (véase la Reseña 17.)

Los países con un calendario irregular de flujos de fondos pueden considerar otras opciones, como la negociación a principios del año fiscal para liberar fondos sujetos a una determinada calendarización, como lo ha hecho Armenia para la adquisición de vacunas (véase la Reseña 19); Otra alternativa es utilizar la Iniciativa para la Independencia Vacunal (IIV) como una forma de cerrar brechas intermedias (véase la Reseña 13); también se puede aprovechar líneas comerciales de crédito o garantías a fin de obtener más liquidez para la compra de productos básicos sensibles al tiempo.

Fuentes y Lecturas Adicionales

Brenzel L. What have we learned on costs and financing of routine immunization from the comprehensive multi-year plans in GAVI eligible countries? Vaccine. 7 de mayo de 2015; 33:A93-8.

Hsiao WC, Heller PS. What macroeconomists should know about health care policy. Washington D.C.: International Monetary Fund; 2007.

Lydon P, Beyai PL, Chaudri I, Cakmak N, Satoulou A, Dumolard L. Government financing for health and specific national budget lines: the case of vaccines in immunization. Vaccine. 2008; 26(51):6727-34.

Tanzi V, Zee HH. Tax policy for developing countries. International Monetary Fund; 2001.

Welham B, Hedger E, Krause P. Linkages between public sector revenues and expenditures in developing countries. Overseas Development Institute; 2015. Disponible en: http://odi.org/sites/odi.org.uk/files/odi-assets/publicationsopinion-files/9675.pdf

Top